¿Cómo preparar el equipaje de un niño para un viaje?
Actualizado: LW Lena WernerExperta de la marca WINGS en el ámbito del equipaje de viaje, especializada en la selección de maletas, accesorios y soluciones prácticas para quienes viajan. Combina su conocimiento del sector con un enfoque práctico de las necesidades de los viajeros, prestando especial atención a la durabilidad, la funcionalidad y la comodidad de uso del equipaje.Compartir
¿Cómo preparar el equipaje de un niño para un viaje?
Las vacaciones con niños son todo un reto. Los niños tienen sus propias reglas, y hacer las maletas a veces puede ser un verdadero quebradero de cabeza. ¿Y si dejáramos que el niño eligiera lo que le gusta y preparáramos juntos su maleta? W la entrada de hoy vemos cómo hacer la maleta de un niño para un viaje!
¿Cómo hacer la maleta de los niños: mochila o maleta?
Cuando pensamos en hacer las maletas para unas vacaciones o una escapada de invierno, la primera pregunta que nos viene a la mente es: ¿en qué meter las cosas del niño para el viaje? ¿Dejamos que se lleve solo una mochila de mano y metemos el resto en el equipaje facturado? ¿O quizá optamos por comprar una maleta de cabina para niños y metemos allí las cosas del pequeño?
Todo depende de cuánto tiempo nos vayamos y del destino que hayamos elegido. Si el viaje es solo de fin de semana, se puede intentar meter lo imprescindible en una mochila infantil. Sin embargo, si hemos decidido irnos de vacaciones una semana o más, vale la pena enseñar al niño desde pequeño a hacer la maleta solo o con la ayuda de uno de los padres, de forma sensata, y a llevarse solo lo que seguro que le va a hacer falta. W este caso, recomendamos comprar una maleta de cabina para niños. Así, el niño tendrá la sensación de que esa maleta es solo suya y de que debe caber en ella con todas sus cosas.
¿Qué ropa llevar?
Una vez que sabemos en qué vamos a meter las cosas de nuestro hijo, vale la pena pensar qué ropa debemos llevar. Cada niño tiene su jersey, camiseta o vestido favorito. Dejemos que el niño decida por sí mismo qué ropa quiere llevarse, sugiriéndole qué tiempo hará y aconsejándole con qué se sentirá más cómodo.
Vale la pena enseñar al niño desde muy pequeño dos reglas básicas para hacer la maleta:
Preparación de conjuntos de ropa. Por conjunto debemos entender un conjunto completo: desde la ropa interior y los calcetines hasta la camiseta, los pantalones cortos o el vestido. A esto podemos añadir una blusa de manga larga, un jersey o una sudadera, que serán intercambiables y servirán para más de un día. Enseñemos al niño que debe combinar la ropa y elegir prendas que puedan formar parte de más de un conjunto. Por ejemplo, si llevamos un jersey, elijamos uno que combine tanto con un vestido como con unos pantalones largos para los días más fríos.
Enrollar la ropa. Esta es la segunda regla muy importante relacionada con el equipaje. En primer lugar, la ropa enrollada ocupa menos espacio en la maleta. Y, en segundo lugar, la ropa enrollada no se arruga tanto durante el viaje. Entre las buenas prácticas de hacer la maleta, recomendamos enrollar directamente los conjuntos ya preparados. La ropa interior se puede colocar sobre una camiseta o un vestido y enrollar todo el conjunto. ¡Ahorro de espacio garantizado!
¿Qué juguetes conviene llevar?
Cada niño tiene sus juguetes o peluches favoritos, de los que no puede separarse. No podemos olvidarnos de ellos cuando nos vamos de vacaciones. Preguntemos al niño qué es lo que más le gustaría llevarse. Podemos aplicar un método con el que convenzamos a nuestro pequeño de que, durante las vacaciones, puede llevarse un solo juguete, debido al espacio limitado en el equipaje.
Pensando en el juego y el tiempo libre, conviene tener siempre a mano un cuaderno y un bolígrafo o unos cuantos lápices de colores para que el niño pueda dibujar. Es una buena idea para combatir el aburrimiento, sobre todo cuando hace mal tiempo. Si tenemos y solemos jugar con el niño a juegos de mesa, conviene asegurarse de que su juego favorito también esté en nuestro equipaje. Podemos comprar una versión de bolsillo de ese juego o llevarnos las cartas, que ocupan relativamente poco espacio. Si el niño está acostumbrado a leer antes de dormir, también conviene acordarse de su libro favorito.
